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…Velas… …Incienso… …Tiza… …Aceite de mirra… …Y el trozo de pergamino con el sortilegio… …Además de los materiales necesarios para las invocaciones: las ofrendas, es decir, los símbolos elementales, un cofre, una moneda, sal, cenizas de incienso de canela, un caldero, agua, y por supuesto los materiales necesarios ( entre ellos el extremo cuidado) para hacer una fogata para calentar el agua en el caldero. Todo listo no me olvidaba nada. Ya hice un ritual en mi casa de “Auto-purificación” para eliminar las malas energías y los restos mágicos de rituales anteriores. Ahora dibujo el círculo en el suelo con la tiza. Tuve suerte de encontrar un suelo adoquinados en mitad del bosque hace ya tiempo. Si no habría tenido que limpiar el terreno y haberme puesto a buscar piedrecitas blancas en el suelo o trazar el campo con sal y no ando muy bien de dinero… El caso era que trazándolo con tiza es más sencillo, más rápido, y puedo escribir runas, símbolos para hacer el conjuro más potencia… Es luna llena así que el conjuro tendrá más fuerza. Terminé un círculo perfecto dotado de un pentáculo en el centro con los símbolos elementales correspondientes en la punta que les toca. Además de las runas de protección, purificación, y potenciación en el orden indicado como pone en mi “Libro de las Sombras”. Coloco las velas una a cada esquina del pentáculo, las enciendo, preparo y enciendo la fogata con mucho cuidado en mitad del círculo, pongo en caldero con agua en el fuego, mientras espero a que hierva, enciendo el incienso y pongo una gota de aceite mirra en cada vela. El agua comienza a hervir, cojo las cenizas del cofre y las vierto en el agua, pongo pétalos de flores de la zona también. Cojo la moneda la tiro a suertes tres veces y luego la hecho al fuego. Comienza a soplar un viento cálido pero rápido, aun así las velas no se apagan, cojo el pergamino y leo el sortilegio. A continuación apago el fuego con el agua sobrante tras agarrar parte de la pócima en una botella para pociones. Pido mi propuesta y hago una promesa a modo de ofrenda a los espíritus interiores y quemo los símbolos elementales del círculo con cada vela para agradecer al los espíritus naturales. Comienzas a caer hojas de los árboles debido al viento… las velas y el fuego estás apagadas recojo mis cosas. El círculo ha sido tapado por las hojas a pesar de mi movimiento. Eché un último vistazo a lo que había sido mi guarida durante 2 años y medio desde que me inicié en la magia. Era unas ruinas de una antiquísimo quiosco de piedra que nadie sabe de dónde sale estando en mitad del bosque, de hecho casi nadie sabe que está allí. Aquí es donde hago mis rituales cuando es preciso hacerlos en la naturaleza. El único problema es que esta noche de luna llena no he venido solo… Me has acompañado unos amigos pues querían hacer un botellón n mitad de para lo que ellos es la nada. Me alejé dejando las cosas en el cofre de madera oculto bajo la trampilla del selo del refugio donde hay un sótano donde no hay ni frio ni calor y no hay humedad. Prácticamente es mi segunda casa… Caminé hasta reunirme con mis amigos y pasar allí la noche bebiendo y pasando un buen rato. Todo marchaba genial hasta que oímos una sirena. La policía. Seguramente nos encontrarían y nos echarían una buena multa por hacer el botellón aquí pues es propiedad privada. Más o menos porque la propietaria murió y el heredero de los terrenos pasa de ellos. Por suerte mi guarida de rituales no entra en los terrenos. Todos echaron a correr y yo los seguí claro me adelantaron y al rato me hallaba solo corriendo en mitad del bosque. Al llegar a la carretera comencé a andar por el arcén hasta llegar al pueblo. Seguramente mis “amigos” habrían cogido el coche y se habrían ido sin mí. No era la primera vez que me lo hacían así que estaba acostumbrado. Una hora más tarde llegué a la residencia de la facultad y me tiré en la cama reventado… Me levanté y me miré al espejo. Un chico alto y algo desgarbado, con el pelo caoba algo largo. Cayéndole en mechones que se curvaban hacia arriba y con el flequillo largo que al tiempo le tapa un ojo o se lo tenía que apartar. ¿Quién soy en realidad? Un joven estudiante de arte en la universidad con gustos góticos y otakus para vestirse, aficionadísimo al manga, la cultura celta y lo esotérico. Pero para mí no lo sé, Busco mi misión en la vida. Pero creo que debería centrarme en algo más sencillo por el momento. Demostrar que soy capaz de encontrar pareja.
